Las 20 Mejores cosas que ver y hacer en Copenhague

Conocida como la ciudad más feliz del mundo, Copenhague ofrece una gran variedad de cosas que ver y hacer. Disfrutarás de un ambiente tranquilo y relajado, de una ciudad preciosa con canales y casas de colores, y de lugares impresionantes por conocer. Muchos viajeros llegan al país solo para conocer Copenhague, si estás pensando en ello y tienes tiempo te animo a que recorras algunos de los lugares más bonitos del país ¡Encontrarás muchos más artículos sobre Dinamarca desde este enlace!

En este post te cuento que ver y hacer en Copenhague, lugares imprescindibles, free tours… ¡Para que no te pierdas nada imprescindible!



LAS 20 MEJORES COSAS QUE VER Y HACER EN COPENHAGUE


1. Free tour en Español por Copenhague ¡Gratis!

En Copenhague tenéis la opción de hacer algunos free tours. Este free tour en concreto te permitirá recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad de la mano de un guía. La visita guiada es en español y visitareis la plaza del ayuntamiento, el Paseo Marítimo, el Palacio de Christiansborg…


2. Pasea por el Canal Nyhavn

Aquí encontrarás la típica imagen de Copenhague, con preciosas casitas de colores, pegadas unas a otras, a orillas del canal Nyhavn.

A mediados del siglo XVII, el rey Christian V ordenó construir el canal de Nyhavn como principal puerta de entrada del mar en Copenhague.

Esta zona se hizo muy popular por sus cervecerías y sus locales de prostitución. Hoy en día ha cambiado radicalmente, haciendo de este lugar una zona de paseo agradable, con bares, pubs y pequeños restaurantes con un ambiente muy familiar.

Cerca del canal, a pocos metros, se encuentra una de las esculturas más significativas de Copenhague: el Ancla Memorial (Mindeankeret). Esta escultura es un homenaje a los marinos caídos en la Segunda Guerra Mundial defendiendo a Copenhague de los ataques y bombardeos alemanes.

En el Ancla Memorial siempre encontrarás flores y velas en honor a los más de 1.700 oficiales y militares daneses que perdieron la vida en uno de los peores episodios de la historia de la ciudad.




3. Paseo en barco por los canales de Copenhague

Una de las cosas más dinámicas que hacer en la ciudad, es un paseo en barco recorriendo sus canales. Es una forma de ver la ciudad desde una perspectiva distinta. El paseo dura una hora aprox y es conveniente reservar previamente. Sobretodo, si viajas en temporada alta.


4. Acércate a conocer la Sirenita

La escultura de la Sirenita es la imagen más representativa de la ciudad de Copenhague. Hecha de bronce, destaca sobre una roca en el puerto de la capital, a orillas del Báltico.

La sirenita fue diseñada por encargo de Carl Jacobsen, hijo del fundador de la marca de cerveza danesa Carslberg, que quiso regalarle a la ciudad de Copenhague una escultura única. El elegido para hacer su deseo realidad fue el escultor danés Edvard Eriksen.  

El objetivo de Jacobsen era homenajear al escritor de cuentos Hans Christian Andersen y a su obra maestra: La sirenita.

Fue construida en el año 1913 de bronce, mide 125 centímetros y peso 180 kilos.



5. Visita el barrio Christiania

Christiania es el barrio hippy de la ciudad. Aquí encontrarás una historia, un ambiente y un estilo de vida difíciles de encontrar en cualquier otra parte del mundo.

A principios de los años setenta, una zona del barrio de Christianshavn utilizada con fines militares quedó abandonada. Algunas familias de Copenhague decidieron instalarse en la zona y vivir ajenos a las normas establecidas por la sociedad. Pronto llegaron más familias atraídas por esta idea de libertad y se creó una auténtica comunidad hippy regida por sus propias normas: Christiania.

En la actualidad, unas mil personas viven en la ciudad libre de Christiania. Se consideran independientes de Dinamarca y de la Unión Europea.

Durante todos estos años desde que se fundó, ha sido un barrio auto gestionado basado en principios como el reciclaje, el arte al aire libre y la colaboración entre vecinos. Sus habitantes no pagan impuestos, por lo que los productos aquí son mucho más económicos.

Visitar Christiania es una de las cosas que hacer en Copenhague imprescindibles. ¡No te lo puedes perder!

Si te apetece puedes hacer un free tour por Christianshavn, es una visita guiada gratuita en español de una hora y media aprox. Puedes ver más información y reservar el Free tour por Chistianshavn desde este enlace.




6. Haz una visita guiada al Palacio de Christiansborg

El impresionante Palacio de Christiansborg fue la residencia real de la monarquía danesa hasta 1794, cuando un incendio les obligo a mudarse al Palacio de Amalienborg.


Los orígenes del Palacio de Christiansborg se remontan al siglo XII, cuando el obispo guerrero Absalón, fundador de Copenhague, mandó construir un enorme palacio donde fijar su residencia.

En la actualidad el Palacio es utilizado por el estado. Es la sede del Parlamento de Dinamarca, de los poderes ejecutivos y judiciales. Siendo el único edificio del mundo que alberga los tres poderes del Estado.


En el Palacio se pueden visitar las ruinas del Palacio; Podrás visitar los restos de las dos construcciones anteriores. El Palacio de Absalón del año 1167 y el Palacio levantado tras el terrible incendio del año 1794. También hay restos del antiguo foso y la muralla.

En la visita también hay una parada en varias de las estancias reales. Los pasillos del castillo están decorados con retratos de la familia real de Dinamarca y cada habitación cumple una función determinada. Destacan algunas estancias; la habitación real, la biblioteca real, la sala del trono, la sala de tapices, la sala del banquete y el salón de baile.

Los establos reales albergan antiguos carruajes de la época. Es posible ver los caballos de la corona, al servicio de la Guardia Real.


Una parada imprescindible a la visita al Palacio es la torre de Christiansborg, desde donde tendrás unas vistas espectaculares.

La entrada a la torre de Christiansborg permaneció en secreto durante casi un siglo, cuando solo algunos miembros de la realeza podían acceder a la torre más alta de Copenhague.

Hoy en día, la torre alberga varias salas que exponen esculturas y objetos históricos, un restaurante y una colección de fotografías que cuentan la historia del Palacio. La subida a la torre es gratuita, no deberás de pagar nada adicional.



7. Disfrutar como un enano en los Jardines Tívoli

Este parque se inauguro en el año 1843 y ha sabido mantener un ambiente de fantasía y diversión al largo de los años.

A finales del siglo XIX, el diplomático danés Georg Carstensen convenció al rey Christian VIII para construir un parque de atracciones en Copenhague para que la gente se divirtiera y no pensara en los problemas políticos que asolaban la corona.

El Tívoli es el segundo parque de atracciones más antiguo del mundo solo por detrás de Dyrehavsbakken, también en Dinamarca.

Los edificios más famosos de los Jardines Tívoli simulan construcciones famosas de todas partes del mundo, como una pagoda, un palacio árabe y hasta una fragata.

En todo el parque encontrarás escenarios donde se representan actuaciones al aire libre a lo largo del día.

Hay varias atracciones para disfrutar a tope; vértigo, fatamorgana, demon, grand Prix, La Mina, The Star Flyer…


¡NO TE LO PIERDAS! Puedes reservar tu entrada al parque de Tívoli desde aquí

Si quieres puedes reservar la entrada al Parque Tívoli y un paseo en barco por los canales desde este enlace



8. Visita el Palacio Amalienborg

Este complejo palaciego cuenta con 4 edificios donde en la actualidad sigue residiendo la familia real en invierno.

Estos Palacios están construidos alrededor de una plaza y en medio se encuentra la estatua ecuestre del monarca Federico V, quien ordenó construir el complejo.

Debido al incendio que sufrió el Palacio Chrisiansborg la familia real tubo que fijar aquí su residencia.

Los cuatro palacios son de estilo rococó y fueron construidos a mediados del siglo XVIII.

  • Palacio de Frederick VIII: es la residencia real del príncipe heredero de Dinamarca, Federico, y su familia.

  • Palacio de Christian VII: no está habitado y se utiliza para la celebración de eventos oficiales y la acogida de invitados de honor de la reina. Fue el más caro de los cuatro palacios.

  • Palacio de Christian VIII: es el único palacio abierto al público y alberga el Museo de Amalienborg que expone la historia de la monarquía de Dinamarca a través de estancias reales, fotografías y retratos. En el Museo de Amalienborg es posible retroceder 150 años y contemplar muebles históricos y utensilios de la época. También se puede visitar la sala del piano ¡Impresionante!

  • Palacio de Christian IX: Es el palacio donde reside la reina Margarita II de Dinamarca. Si la bandera está izada, significa que la reina está en casa.

¡También es posible ver el cambio de guardia! 

Los soldados reales comienzan su recorrido desde el Castillo de Rosenborg a las 11:30 horas y desfilan por el barrio latino de Copenhague, Ostergade, Kongens Nytorv, y acaban en el Palacio de Amalienborg para hacer el cambio de guardia.

El cambio de guardia de Copenhague solo se celebra al son de la orquesta real cuando la reina está en el palacio.


Para visitar el Palacio puedes hacer una visita guiada en español, dura una hora y media aprox.




9. Sube a la Torre Redonda, Rundetaarn

La Rundetaarn alberga el observatorio en funcionamiento más antiguo de Europa y un telescopio del año 1929.

Fue construida en 1642 por orden del rey Christian IV, con el objetivo de crear el primer observatorio astronómico de Copenhague.

Durante siglos la Torre Redonda fue el epicentro de la astronomía de Dinamarca. En su interior es posible ver el telescopio que data del año 1929 y los mapas de las constelaciones tal y como se diseñaron en la época. Además, de poder visitar un planetario del siglo XVII con el Sol como el centro del universo.




10. Visita el Castillo de Rosenborg

En pleno centro de la ciudad encontramos el Castillo de Rosenborg. Los orígenes del castillo de Rosenborg en Copenhague se remontan a 1606, cuando el rey danés Christian IV mandó construir el castillo como residencia de verano. Su construcción no finalizó hasta 30 años después. Fue construido en un estilo renacentista neerlandés, el estilo típico en que se realizaban los edificios daneses de la época, habiendo sufrido diversas reconstrucciones.

Fue residencia real hasta el año 1710, a partir de ese momento el Castillo pasó albergar la colección real de joyas y otros objetos de valor, que se exponen en estancias que han permanecido intactas desde el siglo XVIII.


En la visita al Castillo podrás ver las alcobas reales decoradas con mobiliario y objetos decorativos del siglo XVIII. Entre las estancias reales de Rosenborg destacan el salón del trono, la sala de tapices reales y un trono con un retrete incorporado. Una parte muy valiosa del Castillo es la colección de joyas de la Casa Real de Dinamarca. 

Una parada imprescindible en tu visita al Castillo es pasear por los Jardines del Rey.


Una forma de conocer toda la historia, y recorrer las estancias descubriendo anécdotas sobre el Castillo es hacer una visita guiada. Además, la puedes hacer en español.




11. No te pierdas la Iglesia de Mármol de Copenhague

Justo delante del Palacio de Amalienborg se encuentra la Iglesia de Mármol o iglesia de Federico.

La Iglesia de Mármol comenzó a construirse por orden del rey Federico V en 1749, pero las obras quedaron paralizadas por falta de presupuesto durantr 20 años.

El arquitecto inicial, Nicolai Eigtved, había diseñado una iglesia de estilo rococó, aunque acabó siendo de puro estilo barroco cuando se terminó de construir 150 años después.  

Lo que más llama la atención es su cúpula en verde, de 50 metros de altura y 31 metros de diámetro.

En su interior, la cúpula de mármol está decorada con pinturas de los doce apóstoles intercaladas con medallones que representan los sacramentos del catolicismo. Puedes subir a la cúpula para tener unas fantásticas vistas del centro de la ciudad y del Palacio de Amalienborg.

Aunque no seas muy fan de las iglesias, este edificio es impresionante y vale la pena conocerlo.

El Horario para subir a la cúpula es en verano todos los días a las 13h y en invierno solo los fines de semana a las 13h.


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12. Visita el Castillo de Frederiksborg

El Castillo de Frederiksborg es el más grande de Escandinavia y es sede del Museo de Historia Nacional.

A finales del siglo XVI, el rey Christian IV ordenó construir un gran palacio al norte de Dinamarca, Frederiksborg, convirtiéndose en el castillo más grande de toda Escandinavia. De estilo renacentista, este castillo se encuentra a las afueras de la ciudad, a unos 40 km.

Tras un par de siglos siendo usado como residencia real, el castillo de Frederiksborg sufrió un incendio en el año 1859 que obligó a reconstruir gran parte del interior del palacio.

En la actualidad, el Castillo alberga el Museo de Historia Nacional. En el castillo también se pueden visitar las estancias reales, la sala de los caballeros, la sala de las ceremonias, la sala de las audiencias, la capilla y el precioso jardín barroco.


Puedes llegar en Bus (línea 301 y 302) puedes llegar en tren y desde la estación de tren hasta el castillo hay un paseo de 15 minutos caminando. Podéis contratar un coche de alquiler, y así después visitar los alrededores o también podéis reservar una excursión al castillo.