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13 mejores cosas que ver y hacer en Berlín

Renacida de sus cenizas después de su total destrucción durante la Segunda Guerra Mundial, Berlín tiene muchísimos lugares por conocer, y un sinfín de actividades de ocio y culturales que llenaran tus días en la capital de Alemania. No te aburriras en Berlín, tienes un sinfin de actividades que hacer, lugares de interés por visitar y mucho ocio.

En este post te cuento que ver y hacer en Berlín, donde alojarse en la ciudad y algunos tips de viaje. ¡Empezamos!



QUÉ VER Y HACER EN BERLÍN


1. Free tour por Berlín

En Berlín, como en otras ciudades de Alemania, tienes la opción de hacer un free tour. Este free tour te llevará a conocer con un guía de habla española, los lugares más emblemáticos de la ciudad: La Puerta de Brandeburgo, el bunker de Hitler, el Memorial del Holocausto… ¡Y es gratis! Puedes ver más información y reservar el free tour por Berlín desde este enlace. Recuerda dar algo de propia al guía al finalizar, que seguro que se lo merece.


2. Puerta de Brandeburgo

Si vas a empezar tu visita a la ciudad por libre, la mejor opción es que te acerques a la Puerta de Brandeburgo y empieces por aquí.


Esta puerta es una de las antiguas puertas de entrada a Berlín además de uno de los símbolos más importantes de la ciudad.

Fue inaugurada en el año 1791 junto a la Pariser Platz, y es un símbolo del triunfo de la paz sobre las armas.

Es una enorme construcción de 26 metros de alto, de estilo neoclásico.

La estatua que se puede ver actualmente es una copia hecha en Berlín oeste en 1969, ya que la original quedó destruida durante la Segunda Guerra Mundial.

Aunque la puerta tiene cinco entradas, desde su construcción hasta el año 1918, el paso central de la puerta sólo podía ser utilizado por miembros de la realeza.




3. Muro de Berlín

El Muro de Berlín dividió la ciudad en dos partes durante 28 largos años.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, tras la división de Alemania, Berlín también quedó dividida en cuatro sectores de ocupación: soviético, estadounidense, francés e inglés. Las malas relaciones entre los comunistas y los aliados fueron creciendo hasta llegar al punto en que surgieron dos monedas, dos ideales políticos y, finalmente, dos alemanias independientes.


En el año 1949, los tres sectores occidentales (estadounidense, francés y británico) pasaron a llamarse República Federal Alemana y el sector oriental (soviético) se convirtió en la República Democrática Alemana.

Berlín quedó dividida y se crearon 81 puntos de paso entre las dos zonas de la ciudad.

A causa de la situación económica soviética y lo bien que le iba yendo a la Berlín occidental, hicieron que casi 3 millones de personas dejarán atrás la Alemania Oriental, emigrando a la Alemania Occidental.

La República Democrática Alemana al darse cuenta de la pérdida de la población a pasos forzados, la noche del 12 de agosto de 1961, decidió levantar un muro provisional y cerrar 69 puntos de control, dejando abiertos sólo 12.

A la mañana siguiente, se había colocado una alambrada provisional de 155 kilómetros que separaba las dos partes de Berlín.

Durante los días siguientes, comenzó la construcción de un muro de ladrillo y las personas cuyas casas estaban en la línea de construcción fueron desalojadas.

Con el paso de los años fueron muchas las personas que intentaban cruzar el muro y escapar. Algunos con éxito, y debido a este hecho fueron reforzando la seguridad para evitarlo.


El Muro de Berlín acabó por convertirse en una pared de hormigón de entre 3,5 y 4 metros de altura, con un interior formado por cables de acero para aumentar su resistencia. En la parte superior colocaron una superficie semiesférica para que nadie pudiera agarrarse a ella.

Acompañando al muro, se creó la llamada "franja de la muerte”. Se trataba de un foso, una alambrada, una carretera por la que circulaban constantemente vehículos militares, sistemas de alarma, armas automáticas, torres de vigilancia y patrullas acompañadas por perros las 24 horas del día.


Entre el año 1961 y el 1989 más de 5.000 personas trataron de cruzar el muro, cansadas de la situación y más de 3.000 fueron detenidas. Y unas 100 personas murieron en el intento, la última de ellas el 5 de febrero de 1989.


La caída del muro vino motivada por la apertura de fronteras entre Austria y Hungría en mayo de 1989. Ya que con más frecuencia los alemanes viajan a Austria para pedir asilo. Este hecho, motivó a que se hicieran manifestaciones multitudinarias en Alexanderplatz. Y el 9 de noviembre de 1989 el de la República Democrática alemana afirmó que el paso hacia el oeste estaba permitido. Ese mismo día miles de personas se agolparon en los puntos de control para poder cruzar al otro lado y nadie pudo detenerlos, de forma que se produjo un éxodo masivo. Al día siguiente empezar los primeros destrozos en el muro.


La parte del muro más importante que se mantiene en pie es la zona East Side Gallery. Allí hay poco más de 1 kilómetro, decorado con pinturas que reflejan acontecimientos relacionados con el muro de Berlín.

Es muy interesante toda la historia que envuelve este muro, y para conocerla de forma amena hay una visita guiada muy chula. Puedes ver más sobre la visita guiada por Berlín durante la guerra fría desde este enlace. Incluso hay un free tour, un tour por el muro de Berlín y la Guerra fría, completamente gratuito.




4. La Catedral de Berlín

La Catedral de Berlín fue construida entre el año 1894 y el 1905 sobre los cimientos de la pequeña catedral barroca.

En el año 1944, como la mayoría de los edificios de la ciudad, quedó destrozada por la bomba que cayó sobre la cúpulca.

Las tareas de reconstrucción empezaron en el 1975 y terminaron en el 2002.

En el sótano de la catedral se encuentra la Cripta de los Hohenzollern, conocida por alojar los sarcófagos de los miembros de la dinastía Hohenzollern.

En la cripta se pueden ver más de 90 tumbas de los miembros de la familia imperial fallecidos desde finales del siglo XVI hasta principios del siglo XX.

Dentro de la catedral llama la atención el recinto del altar, de mármol blanco y un imponente órgano de transmisión neumática.




5. Checkpoint Charlie

Después de la construcción del muro, quedaron pocas fronteras a través de las cuáles los ciudadanos pudieran moverse entre las dos alemanias. El alcalde de Berlín Occidental consiguió que sus ciudadanos pudieran visitar la parte oriental con algunas restricciones y Checkpoint Charlie era el lugar de acceso.


Desde el año 2001, en Checkpoint Charlie se encuentra instalada una réplica del cartel que años atrás advertía a los ciudadanos: “Está abandonando el sector americano”.

Justo al lado se encuentra el Museo del Muro de Checkpoint Charlie.


6. Topografía del Terror

Detrás de un trozo del muro aun se mantiene prácticamente intacto, un solar en el que se sitúa la Topografía del Terror.


En 1933 el edificio neobarroco que ocupaba ese lugar se convirtió en la sede de la temida GESTAPO, la Policía Secreta del Estado. Los que se oponían al régimen de Hitler acababan allí, donde eran sometidos a interrogatorios y continuas torturas en los sótanos del edificio.


Aquí se encuentran textos, fotografías que relatan la historia de este lugar y de la dictadura de Hitler.

La entrada a este lugar es gratuita, y si te interesa visitarla ten en cuenta que te llevará por lo menos dos o tres horas (si quieres leer los textos y fijarte en los detalles). Es un lugar lleno de historia que pone los pelos de punta.


7. Monumento del Holocausto de Berlín

En este lugar se encuentran 2.711 bloques de hormigón de diferentes alturas forman esta joya arquitectónica en memoria de los judíos asesinados en Europa. Este lugar se construyó entre el año 2003 y el 2005.

La visita al centro de información comienza con un repaso a la política nacionalsocialista de exterminio llevada a cabo entre 1933 y 1945.

En la siguiente parte de la exposición, se pueden leer los testimonios de algunas personas además de la historia de diferentes familias antes, durante y después de la persecución.

Una de las salas más importante y a la vez dura de ver, es la que muestra sus paredes cubiertas con los nombres y años de nacimiento y muerte de las víctimas del holocausto.

La entrada al recinto es gratuita, y sin duda es una parada imprescindible que hacer en Berlín.



8. Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm

Esta iglesia fue bombardeada durante la segunda guerra mundial. En vez de reconstruirla años después como muchos de los edificios de la ciudad, se decidió crear un monumento conmemorativo.


9. El Palacio Charlottenburg

Este Palacio fue construido entre el 1695 y el 1699 en un estilo barroco, como residencia de verano de Sofía Carlota, la segunda esposa de Federico III.

Durante la visita se recorren las diferentes estancias del palacio, y puedes hacer la visita un audio guía en español.

La segunda planta no tuvo suerte durante los bombardeos y los frescos de los techos y la decoración de las paredes no pudieron salvarse.


Tanto el Palacio, como sus jardines son preciosos y son una parada imprescindible en tu viaje a Berlín. Aunque se puede visitar el Palacio viejo y la ala nueva con dos tiquets de entrada por separado, te recomiendo que compres el tiquet que incluye todo, ya que si vas a visitar todo el recinto te sale más a cuenta.


10. Torre de Televisión de Berlín

La Torre de la Televisión de Berlín, se construyó en el año 1969. Tiene una altura de 368 metros, siendo la estructura más alta de Alemania. Se encuentra situada en el centro de Alexanderplatz.

Las vistas desde esta torre son impresionantes. Si quieres subir, puedes comprar la entrada desde este enlace.



11. Parlamento Alemán