30 Lugares imprescindibles que ver en Kioto
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Kioto es probablemente la ciudad más bonita de Japón. Aunque tengo debilidad por Tokio, Kioto mantiene una gran cantidad de templos y lugares históricos que la hacen muy especial. Sin duda, visitar Kioto es un imprescindible en cualquier itinerario por Japón. No te faltarán lugares que ver en Kioto, y te recomiendo que le dediques 3-4 días mínimo, aunque si puedes añadir alguno mejor. Además, desde Kioto puedes ir a Nara a pasar el día u otros lugares cercanos como el Lago Biwa, el Monte Hiei o las pequeñas poblaciones que rodean el lago, son preciosos.
En este post te hablo de los 30 lugares imprescindibles que ver en Kioto, además en el blog tienes una guía completa para visitar Kioto, con muchísimos posts que te ayudarán a organizar tu viaje.
30 LUGARES IMPRESCINDIBLES QUE VER EN KIOTO, JAPÓN
1. Kiyomizu-dera, un santuario imprescindible que ver en Kioto
El Santuario Kiyomizu-dera es uno de los lugares más increíbles que ver en Kioto. Se trata de un templo budista situado en lo alto de una colina. Desde allí, las vistas de Kioto y la naturaleza que la rodea son impresionantes. Es uno de los templos budistas más famosos de Japón y está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El templo fue construido en el siglo VIII y es conocido por su templo construido en madera situado a 13 metros del nivel del suelo, sostenido por pilares de madera. El recinto tiene varios edificios; la sala de oración, la capilla, un museo y un precioso jardín. Además, pagando una entrada adicional podrás llegar a una preciosa pagoda roja desde donde ver Kiyomizu-dera rodeado de árboles.
Descubre más en el post cómo visitar el templo Kiyomizu-dera de Kioto.
2. Fushimi Inari-taisha
Fushimi Inari-taisha es un santuario sionista dedicado al dios del arroz y la prosperidad, el dios Inari Okami. Fue fundado en el siglo VIII y con el tiempo se ha ido expandiendo de forma exponencial. Es uno de los lugares más turísticos y visitados de todo Japón gracias a su camino con más de 3.000 torii rojos. Estas puertas tradicionales japonesas están hechas de madera sujetadas con pilares de hierro. Los toriis están colocados siguiendo un camino serpenteante por la montaña Inari.
En cuanto llegues, verás que el recinto está lleno de gente, a veces es casi imposible avanzar por el camino. El camino tiene espacios por dónde salir y volver para atrás, pero te recomiendo seguir, la mayoría de los visitantes se quedan en la primera salida y al poco tiempo ya tendrás el camino solo para ti, y así poder fotografiarlo con tranquilidad.
Subiendo no verás las letras japonesas escritas en cada torii, pero si te giras y miras para abajo podrás apreciar que cada torii tiene escrito palabras o frases. Estas frases son publicidad. Es posible que tú también, si tienes un negocio, compres un torii y añadas el nombre de tu empresa en él.
3. Ninna-ji temple
El templo budista Ninna-ji fue construido en el año 888 d.C. por orden del emperador Uda. Posteriormente, en el siglo XVII el templo fue reconstruido dejándolo como lo conocemos actualmente. En la actualidad, es el Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y forma parte de los Monumentos Históricos de la Antigua Kioto. El templo se encuentra rodeado por un precioso bosque de bambú, además de tener varios jardines japoneses. En el complejo encontrarás una pagado de 5 pisos conocida como Gojunoto. Se trata de una de las pagodas más altas de Japón. En la sala principal se encuentra la estatua de Yakushi Nyorai, el buda de la medicina.
4. Kinkaku-ji, el Pabellon dorado, un imprescindible que ver en Kioto
Kinkaku-ji es conocido como el templo dorado. Se trata de un templo budista rodeado de preciosos jardines declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este lugar en un principio fue construido para ser una villa de retiro para el shogun Ashikaga Yoshimitsu en el año 1397. Tras su muerte, su hijo, convirtió la villa en un templo zen.
El templo está construido en madera y recubierto con hojas de oro. Se encuentra justo al lado de un estanque y rodeado de preciosos jardines.
5. Ginkaku-ji
Ginkaku-ji es otro de los templos imprescindibles que ver en Kioto. Se le conoce como el templo plateado y es un tempo budista que fue construido para ser una villa de retiro para el Shogun Ashikaga Yoshimasa en el año 1482. Está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es un lugar precioso, rodeado de bonitos bosques, un estanque y varios edificios.
6. El Santuario Yasaka
El Santuario Yasaka es otro de los lugares que no te puedes en Kioto. Se trata de un santuario sintoísta situado en el distrito Gion. El santuario fue construido en el siglo VII y fue dedicado al dios de la navegación. A lo largo de la historia el santuario ha sido utilizado por la corte imperial y ha desempeñado un papel importante en el patrimonio histórico y cultural de Kioto. La belleza del santuario es palpable nada más acercarte, combina elementos arquitectónicos chinos y japoneses. Destaca por su pagoda de 5 pisos y el precioso jardín que lo rodea.
7. El Castillo Nijo, uno de los lugares más bonitos que ver en Kioto
El Castillo Nijo es uno de los lugares imprescindibles que visitar en Kioto. De hecho, en mi caso, la primera vez que viajé a Kioto me alojé justo enfrente, apenas quedaban 40 minutos para cerrar, pero no me pude esperar a visitarlo. Desde fuera ya es precioso. Lo rodea una enorme muralla con un pórtico impresionante. El Castillo Nijo fue construido en el año 1603 por orden de Tokugawa leyasu, el primer shogun del shogunato Tokugawa para que fuera su residencia oficial en Kioto. El Castillo forma parte del Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO y del conjunto de Monumentos Históricos de la Antigua Kioto. Te explico mucho más sobre el castillo en el siguiente post:
8. El barrio Gion, uno de los barrios con más encanto que visitar en Kioto
El barrio de Gion es uno de los lugares imprescindibles que ver en Kioto. Se trata de un barrio que conserva el aspecto tradicional de Japón. En él, encontrarás el templo Kiyomizu-dera, el Santuario Yasaka, el Templo Kennin-ji… además, sus calles son preciosas, casitas pequeñas que hoy en día en su mayoría albergan tiendas, cafeterías… incluso encontrarás el Starbucks más bonito de todo el mundo, situado en una gran mansión japonesa tradicional.
Qué ver en el barrio de Gion, Kioto
9. Las calles Sannenzaka y Ninenzaka
Las Calles Sannenzaka y Ninenzaka la encontrarás situada en el distrito de Higashiyama de Kioto. Son dos de las calles más bonitas de toda la ciudad. Son calles estrechas, adoquinadas repletas de pequeñas cafeterías y tiendas situadas en casitas tradicionales japonesas. Suelen ser calles muy concurridas y dependiendo de la época del año en la que viajes, puede ser que siempre las encuentres con gente.
10. Arashiyama y el Bosque de Bambú
Durante el periodo Heian (794–1185), los aristócratas de la corte imperial elegían la zona de Arashiyama para sus escapadas de recreo, paseando en barco y contemplando los colores de la naturaleza. El sendero flanqueado por altísimos tallos de bambú crea un microclima sonoro donde el crujido de los troncos al balancearse está catalogado como uno de los sonidos protegidos de Japón.
Es uno de los lugares más masificados de la ciudad. La clave para experimentarlo en silencio es llegar antes de las 8:00 AM. Combina la visita con un paseo por el cercano puente Togetsukyo.
11. Mercado Nishiki
Conocido cariñosamente como "La Cocina de Kioto", este estrecho callejón cubierto cuenta con más de 400 años de historia comercial. Lo que comenzó como un mercado mayorista de pescado fresco aprovechando las aguas subterráneas frías de la zona, se ha transformado en un festín culinario de más de cien puestos familiares especializados en gastronomía Kyo-ryori.
Prueba especialidades locales como las brochetas de pulpo baby relleno de huevo de codorniz, el tofu marinado, los encurtidos locales (tsukemono) y los dulces de té matcha. La regla de oro: no camines comiendo; consume lo que compres frente al puesto correspondiente.
12. Templo Tenryu-ji
Fundado en 1339 por el shōgun Ashikaga Takauji para apaciguar el espíritu del difunto emperador Go-Daigo, es el templo número uno de los cinco grandes templos zen de Kioto. Su mayor tesoro es el jardín Sogenchi, diseñado por el maestro Musō Soseki, el cual conserva su diseño original del siglo XIV combinando estanques, rocas y la técnica de "paisaje prestado" (shakkei), integrando los montes de Arashiyama en el fondo.
Visítalo justo después del Bosque de Bambú, ya que tiene una salida directa que conecta ambas atracciones. Dedica tiempo a sentarte en el porche de madera del pabellón principal a contemplar el estanque.
13. Pontocho
Este estrecho y vibrante pasaje paralelo al río Kamo ha sido un centro de vida nocturna y entretenimiento desde el siglo XVII. Por la noche, la calle se ilumina exclusivamente con farolillos de papel colgados de las fachadas de madera, creando una atmósfera evocadora y misteriosa que transporta directamente a la época feudal.
Si viajas entre mayo y septiembre, reserva en uno de los restaurantes que instalan plataformas de madera (kawayuka) sobre el río para cenar al aire libre disfrutando de la brisa nocturna.
14. Ryoan-ji (El Jardín Zen Seco)
Este templo perteneció a la escuela Rinzai del budismo zen y alberga el karesansui (jardín seco) más célebre del mundo. Diseñado a finales del siglo XV, consiste en un rectángulo de grava blanca cuidadosamente rastrillada sobre el que reposan 15 rocas dispuestas sobre musgo. Su diseño encierra un enigma visual: desde cualquier ángulo del porche en que te sientes, al menos una de las piedras queda oculta a la vista.
Este espacio no está concebido para la observación rápida, sino para la meditación sobre la imperfección y el espacio vacío (mu). Procura ir a primera hora para evitar el murmullo de las visitas grupales.
15. Paseo del Filósofo (Tetsugaku-no-Michi)
Este camino de piedra bordea un tranquilo canal flanqueado por cientos de cerezos en el distrito de Higashiyama. Toma su nombre del destacado filósofo japonés Nishida Kitaro (profesor de la Universidad de Kioto en el siglo XX), quien recorría diariamente esta ruta para ejercitar la meditación activa antes de sus clases.
El paseo cubre unos dos kilómetros, conectando el Templo Plateado con las inmediaciones de Nanzen-ji. Aunque su punto álgido es la primavera por la floración del cerezo, el otoño ofrece tonos rojizos impresionantes con una menor densidad de visitantes.
16. Templo Sanjusangendo
Fundado en 1164, este templo posee la estructura de madera más larga de todo Japón. Su interior alberga un espectáculo devocional impactante: 1.001 estatuas de tamaño natural de Kannon (la deidad de la compasión), talladas a mano en madera de ciprés y recubiertas de pan de oro, dispuestas en hileras alrededor de una estatua gigante central. Cada estatua tiene expresiones faciales únicas.
Está estrictamente prohibido tomar fotografías dentro del salón principal para proteger las obras. Dedica tiempo a caminar despacio por el pasillo observando la minuciosa atención al detalle de la imaginería medieval.
17. Sanzen-in y el Valle de Ohara
Ubicado en las montañas del norte de Kioto, Ohara ha sido históricamente un refugio rural para monjes y nobles que buscaban retirarse de la política cortesana. Sanzen-in es el templo principal de la zona, famoso por su espectacular jardín de musgo frondoso salpicado de pequeñas estatuas sonrientes de piedra (Jizō) que parecen emerger de la tierra.
Toma un autobús desde la estación de Kioto (aproximadamente una hora). Es la excursión de medio día ideal si buscas escapar del bullicio urbano y experimentar la serenidad de los entornos rurales montañosos.
18. Templo Nanzen-ji
Uno de los centros del budismo zen más influyentes del país. Además de sus impresionantes puertas de madera (Sanmon) y sus salas de meditación, el recinto alberga una curiosidad arquitectónica única: un viaducto de ladrillo rojo de estilo romano (Suirokaku) construido a finales del siglo XIX para transportar agua desde el lago Biwa, integrando ingeniería occidental en un entorno sacro oriental.
Sube a la segunda planta de la imponente puerta principal para contemplar una vista panorámica de la vegetación de Kioto. La zona del acueducto es especialmente fotogénica.
19. Santuario Shimogamo
Reconocido como uno de los santuarios shintoístas más antiguos de Kioto (previo incluso a la fundación de la ciudad como capital en el 794), se sitúa rodeado por el Tadasu no Mori, un bosque primario ancestral que se conserva casi intacto desde la prehistoria. El santuario está dedicado a la protección de la ciudad y al bienestar familiar.
Camina despacio por el sendero arbolado del bosque antes de acceder a los pabellones rojos. Es un lugar idóneo para presenciar bodas tradicionales sintoístas durante los fines de semana.
20. Templo To-ji
Fundado en el año 796, era uno de los dos únicos templos autorizados dentro de la capital en la época de su fundación. Bajo la dirección del monje Kukai (Kōbō-Daishi), se convirtió en el centro de la escuela tántrica Shingon. Su pagoda de cinco pisos mide 54.8 metros de altura, posicionándose como la torre de madera tradicional más alta de Japón.
El día 21 de cada mes se celebra en sus terrenos el famoso mercado de pulgas Kobo-san, donde se pueden adquirir antigüedades, quimonos de segunda mano, cerámica y comida callejera a excelentes precios.
21. Ribera del Río Kamo (Kamogawa)
El río Kamo atraviesa Kioto de norte a sur y ha sido el corazón geográfico y social de la comunidad durante siglos. Históricamente marcaba el límite de la ciudad y era escenario de mercados y representaciones teatrales primitivas que darían origen al teatro Kabuki. Hoy es el espacio público por excelencia de la población local.
Haz como los residentes de Kioto: compra comida para un pícnic en un konbini (tienda de conveniencia) o en el Mercado Nishiki y siéntate en la orilla al atardecer a observar el ambiente relajado. Cerca de la zona de Sanjo podrás cruzar el río saltando sobre piedras con forma de tortuga.
22. Templo Daigo-ji
Extenso complejo templario ubicado al sur de la ciudad que se extiende desde la base hasta la cima de la montaña Daigo. Es históricamente famoso por haber sido el lugar elegido en 1598 por el líder militar Toyotomi Hideyoshi para celebrar una legendaria fiesta de contemplación de los cerezos en flor, lo que llevó a la plantación masiva de árboles que perduran hasta hoy.
Al estar dividido en varias zonas (Sanbo-in, Shimo-Daigo y Kami-Daigo), requiere al menos 3 horas para visitarse bien. El puente rojo reflejado en el estanque Bentendo en la zona posterior ofrece una de las estampas más hermosas de la ciudad.
23. Barrio de Kamigamo y su Santuario
Hermano del santuario Shimogamo, el Santuario Kamigamo se ubica más al norte y destaca por sus dos cónicos conos de arena (Tatekoni) que sirven para purificar el lugar y que representan las montañas sagradas locales. La zona residencial que lo rodea conserva antiguas casas de familias de sacerdotes shintoístas (Shake) atravesadas por riachuelos limpios.
Al estar apartado de las rutas turísticas principales, ofrece una visión auténtica de un barrio residencial histórico sin masificaciones.
24. Santuario Heian Jingu
A diferencia de la mayoría de recintos centenarios de la ciudad, este santuario fue construido relativamente reciente, en 1895, para conmemorar el 1.100º aniversario de la fundación de Kioto como capital. Su diseño es una réplica a escala reducida del Palacio Imperial original del periodo Heian, caracterizado por sus llamativas columnas rojas y tejados verdes.
No te limites a ver la plaza central gratuita; paga la entrada para acceder a los jardines traseros (Shin'en). Sus puentes cubiertos y estanques rodeados de cerezos llorones son sensacionales.
25. Templo Daitoku-ji
Un vasto complejo amurallado que funciona como una pequeña ciudad dentro de la ciudad, albergando 22 subtemplos de la escuela Rinzai del budismo zen. Daitoku-ji jugó un papel fundamental en el desarrollo de la ceremonia del té (Chanoyu), ya que el gran maestro Sen no Rikyu estuvo íntimamente vinculado a este lugar.
No todos los subtemplos están abiertos al público todo el año. Destacan Daisen-in (con uno de los jardines secos más complejos e interpretativos) y Ryogen-in (que conserva el jardín seco más pequeño de Japón).
26. Villa Imperial Shugakuin
Un conjunto de tres villas con sus respectivos jardines construidos a mediados del siglo XVII para el retirado emperador Go-Mizunoo. Diseñados como una obra maestra del paisajismo japonés, los jardines aprovechan las colinas circundantes para crear composiciones agrícolas y senderos alrededor de un gran lago artificial.
Al ser una propiedad de la Casa Imperial, el acceso está controlado. Aunque es posible solicitar entradas presenciales el mismo día en la oficina de la Agencia de la Casa Imperial, se recomienda reservar la visita guiada gratuita con meses de antelación a través de su sitio web oficial.
27. Templo Chion-in
Sede principal de la escuela del budismo Jodo (Tierra Pura). Su entrada está marcada por la puerta Sanmon, una de las estructuras de madera de dos pisos más grandes del país. El templo es famoso por su campana de bronce de 74 toneladas, que requiere el trabajo coordinado de 17 monjes para ser impulsada durante las campanadas de Año Nuevo (Joya no Kane).
Las imponentes escaleras de piedra que conducen a la entrada principal aparecen en la película El último samurái. La subida es empinada pero la escala del complejo merece la pena.
28. Museo Internacional del Manga de Kioto
Alojado en una antigua escuela primaria de la época Showa preservada y adaptada, este museo rinde homenaje a la narrativa gráfica japonesa como fenómeno cultural mundial. Cuenta con una colección de más de 300.000 volúmenes que documentan la evolución del manga desde bocetos xilográficos del siglo XIX hasta las publicaciones contemporáneas.
Su "Pared de Manga" contiene miles de tomos organizados cronológicamente que los visitantes pueden tomar libremente para leer sentados en el césped del patio central.
29. Estación de Kioto y Torre de Kioto
Representan el rostro hipermoderno de la ciudad. Diseñada por el arquitecto Hiroshi Hara e inaugurada en 1997 para el 1.200º aniversario de la ciudad, la estación es una mole futurista de cristal y acero. Enfrente se alza la Torre de Kioto (131 metros), cuyo diseño blanco y estilizado evoca la forma de una vela japonesa orientando a los viajeros.
Sube por las escaleras mecánicas infinitas de la estación hasta la azotea (Sky Garden) para obtener una vista panorámica gratuita de la ciudad. En la décima planta se encuentra la Ramen Street, ideal para probar diferentes estilos regionales de sopa de fideos de todo Japón.
30. Templo Honen-in
Oculto cerca del Paseo del Filósofo, este diminuto y melancólico templo fue fundado en 1680 para honrar a Honen, el fundador de la secta Jodo. La entrada al templo se realiza cruzando un pintoresco puente de piedra y pasando bajo un pórtico de paja tradicional cubierto de musgo.
A diferencia de los templos mayores, Honen-in ofrece un entorno sumamente íntimo, silencioso y poético. La entrada a los jardines principales es gratuita.
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